Vol. 2, Núm. 1 (enero-junio, 2026)

Editorial - Despertar la vocación investigadora: un nuevo horizontepara la urología dominicana

DOI:

https://doi.org/10.65637/c6rj3482

Abstract

La medicina, en su esencia más pura, es una ciencia en constante movimiento. Cada avance en el diagnóstico, en el refinamiento de una técnica quirúrgica y cada nuevo protocolo terapéutico nacen de una pregunta, de una observación clínica y, finalmente, de la rigurosidad de la publicación científica. En el campo de la urología, una especialidad altamente tecnológica y en rápida evolución, la investigación no es un lujo académico, sino un pilar fundamental de la excelencia clínica. Por ello, contribuir al segundo número de la naciente Revista Científica de la Sociedad Dominicana de Urología no es solo un acto protocolar; es el reconocimiento de un hito histórico para la especialidad en la región.

Sin embargo, para valorar este logro en su justa dimensión, debemos mirar con honestidad el panorama actual. La producción científica en urología en la República Dominicana ha permanecido, hasta ahora, por debajo de su enorme potencial. Esta "depresión" en la publicación no es un reflejo de la capacidad intelectual de sus profesionales, sino el resultado de la convergencia de desafíos estructurales y culturales.

Para dimensionar este desafío, es útil mirar los números con objetividad, pero también con empatía. Un reciente análisis bibliométrico publicado en Actas Urológicas Españolas1, que evaluó la producción científica en urología en Latinoamérica a través de la base de datos Scopus entre los años 2000 y 2021, registró un total de 9 135 artículos, miles de ellos liderados por grandes potencias regionales: Brasil, México, Argentina. Sin embargo, naciones como la República Dominicana, Cuba y la mayoría de los países de Centroamérica ni siquiera logran desglosarse como entidades individuales en los resultados principales. Quedamos agrupados en la categoría de 'Otros', un grupo que apenas concentra el 7,5 % de la producción de toda la región durante más de dos décadas.

Esta invisibilidad estadística en bases de datos internacionales no es un simple detalle metodológico, es el síntoma de una realidad ineludible: la rica experiencia clínica dominicana no está llegando a la literatura científica global. Y es precisamente este vacío el que justifica la urgente necesidad de su propia plataforma de publicación.

No escribo esto desde la lejanía de quien juzga, sino desde la trinchera de quien comparte una realidad similar. Soy uróloga e investigadora cubana, y conozco de primera mano esta paradoja: podemos tener una sólida tradición médica y una inmensa riqueza de experiencia clínica, pero enfrentamos barreras comunes que asfixian la publicación especializada. La abrumadora carga asistencial, la falta de tiempo protegido para la investigación, la brecha persistente en la formación continua en metodología de la investigación durante y después de la residencia, la percepción de que publicar es un trámite burocrático o un objetivo reservado únicamente para revistas de alto factor de impacto en el extranjero, las limitaciones de financiamiento y las barreras de acceso a las grandes plataformas de indexación internacional crean un muro invisible. El resultado no es una falta de talento o de hallazgos valiosos, sino una invisibilidad bibliométrica que nos condena a ser solo consumidores de resultados y guías diseñadas partiendo de realidades epidemiológicas y económicas muy distintas a la nuestra.

¿Cómo revertiremos esta situación? El cambio requerirá una transformación cultural que debe comenzar desde las sociedades científicas —como lo están haciendo—, los servicios de urología y las residencias.

Necesitamos fomentar la mentoría: que los urólogos con experiencia en investigación guíen a los más jóvenes en el proceso de convertir una duda clínica en una pregunta de investigación, y esta, en un artículo científico. Debemos promover la investigación colaborativa y multicéntrica dentro del país y de la región, uniendo fuerzas para obtener muestras más robustas y resultados más representativos. Asimismo, las instituciones deben comenzar a valorar y premiar la publicación no como un mérito accesorio, sino como un componente intrínseco de la promoción y el desarrollo profesional.

Es precisamente en este contexto donde la Revista Científica de la Sociedad Dominicana de Urología emerge no solo como una publicación, sino como una herramienta estratégica de transformación.

Contar con una revista local ofrece oportunidades invaluables, como pudiera ser: la visualización de la realidad epidemiológica caribeña, pues la urología en la República Dominicana enfrenta retos específicos (desde los patrones de litiasis renal hasta las particularidades del cáncer de próstata en la población afrodescendiente) que las revistas internacionales no siempre priorizan. Esta revista será el custodio de esa data vital. Ofrecerá un campo de entrenamiento seguro porque antes de aspirar a publicar en The Journal of Urology o European Urology, los autores necesitan un espacio para aprender a responder a revisores, a estructurar sus argumentos y a pulir su metodología. Esta revista será ese "gimnasio" intelectual donde se forjarán los futuros grandes autores dominicanos. Así como, la creación de comunidad, es decir, la revista unirá a los dispersos, fomentará el diálogo entre urólogos de diferentes hospitales, regiones y niveles de experiencia, tejiendo una red de conocimiento que fortalecerá a toda la especialidad en el país.

Los primeros números de la revista serán mucho más que un conjunto de artículos: serán semillas. Son la prueba tangible de que, a pesar de las dificultades, hay un grupo de profesionales comprometidos con dejar de ser solo consumidores de conocimiento generado en otras latitudes, para convertirse en generadores de conocimiento propio.

Como investigadora y colega, extiendo mi más sincera felicitación al cuerpo editorial y en particular a la Dra. Katia García por concretar este sueño, a los revisores y a los autores de estos primeros números, que se han atrevido a correr el riesgo. Invito a todos los urólogos dominicanos a perder el miedo a la página en blanco, a compartir sus hallazgos, sus casos clínicos inusuales y sus resultados. La urología del futuro en la República Dominicana se escribe hoy, y esta revista es el papel en el que comenzaremos a hacerlo.

Y me incluyo, porque como colega cubana, extiendo mi mano y mi apoyo incondicional al cuerpo editorial y a cada urólogo dominicano que se anime a escribir. Que estos primeros números sean los primeros ladrillos de un puente que una a la urología del Caribe y Centroamérica, demostrando que, aunque los recursos sean limitados, nuestra voluntad de generar conocimiento propio es ilimitada.

Agradezco la oportunidad brindada por el Dr. Wilton Cabrera Cruz, presidente de la Sociedad Dominicana de Urología, al invitarme a escribir este editorial.

References

Mendoza-Chuctaya G, Ramos-Chuctaya K, Mendoza-Arana P, Rios-Cadenillas E. Producción científica en urología: un análisis bibliométrico de 20 años en Latinoamérica. Actas Urol Esp. 2024;48(10):685-762. doi: 10.1016/j.acuro.2024.07.001.